LA HISTORIA DE LA SAL





(05.08.1997)

Para los verdaderos hinchas del fútbol, las “cábalas” no son simplemente una parte del folklore propio del más popular de los deportes, sino que tienen una importancia más que relativa en el desarrollo de los acontecimientos, y en más de una ocasión se han tejido historias que con el correr de los años se convierten en verdaderas leyendas.

Lo que vamos a narrarles a continuación tuvo lugar en 1997 y fue mantenido en un discreto silencio y hasta secreto, para hacerlo público en el momento más oportuno; sobretodo ahora que ya forma parte este hecho de nuestra propia historia. El antecedente se remonta a 1993 cuando el Newells Old Boys debía disputar la final de la Copa Libertadores ante el Sao Paulo en la propia ciudad de Rosario. Aquella vez, los hinchas de su encarnizado rival, Rosario Central, echaron en la víspera sal alrededor del estadio en donde se iba a disputar el partido final.

Tocaba en agosto de 1997, el partido de ida por la final de la Libertadores entre el Cruzeiro y el Cristal. Los del Rimac eran locales en el primer partido. Y lo sucedido en Rosario, rondaba la idea de varios hinchas cremas, que incluso por diversos motivos, no se pudo poner en práctica en el partido de la semifinal entre Racing Club y el equipo rimense. Los dirigentes de Racing, enterados de esto, quisieron incluso colaborar, aunque al principio se mostraron escépticos. Pero cuando vieron que las intenciones sanas de los hinchas merengues ofrecieron el apoyo de ley. Pero en aquella ocasión no se pudo concretar el rito.

La noche del 5 de agosto, se hizo un contacto con Bonilla, jefe en aquel entonces de la Trinchera Norte. Se designó al célebre Curay y a 4 miembros de la Barra para que formen parte de los “hinchas históricos” y hagan el trabajo encomendado. Ellos consiguieron asimismo una movilidad de un trinchero que hacía taxi.

Una vez contactados los encargados de hacer la misión, se fue en búsqueda de la famosa Sal de Cocina; pero había un pequeño detalle que los promotores del rito habían olvidado: eran ya más de las 11 de la noche y no habían abiertas tiendas ni negocios. Entonces se peinó todas las zonas aledañas y de pronto una luz que iluminó el futuro: Av. Venezuela 999.

En la Bodega de propiedad de Antonio Miyashiro, un local antiguo y en esquina, ingresaron los hinchas a comprar la sal de cocina. El encargado de la compra preguntó si había “sal de cocina” y el tendero nisei respondió que si, a lo que preguntó el costo de cada kilo, y contestó que el precio era de 50 céntimos por kilo. Entonces se hizo el pedido: 50. El bodeguero entendió mal y trajo una bolsa, pensando que se le pedía 50 céntimos de sal. Le retrucaron que querían 50 KILOS DE SAL DE COCINA y acto seguido ingresó a su almacén y trajo dos sacos conteniendo cada uno 25 bolsas de dicho elemento.

La Boleta de Venta No. 001-41129 de fecha 5 de agosto de 1997 del “Bazar Bodega Locería Antonio Miyashiro H.” es la prueba fehaciente de lo que le estamos contando. El importe: 25 SOLES. Ya se había obtenido el primer paso en la misión, que era conseguir la sal de cocina cerca de la medianoche.

LA HISTORIA DE LA SAL

En el “LOLO”, por la puerta de Jorge Chávez, Curay y sus muchachos esperaban con la movilidad lista para emprender el reto. Enrumbaron hacia el Estadio Nacional con la consigna de echar sal en todo el contorno del primer escenario deportivo del Perú, pero tenían la orden de no tocar la Tribuna Norte. Así es que comenzaron desde la esquina de Oriente con Norte y fueron caminando hacia sur; lo mismo hacían los otros en la esquina de Occidente con Norte y caminaron también hacia sur.

Habían acondicionado la sal entre las mangas de sus pantalones de tal manera que iban dejando el reguero a su paso alrededor del Estadio Nacional. A las 12:02 a.m.; es decir entre gallos y medianoche, acabaron con su misión y regresaron al “LOLO” a seguir con la vigilia. La misión recién había comenzado y culminaría cuando el campeón de la Libertadores sea el Cruzeiro de Brasil.

Así el día siguiente Cristal empató 0-0 con el equipo brasilero y en la semana siguiente perdió 1-0 y fue el inicio de su calvario. Luego botaron a Markarián para preferir a sus viejos jugadores a los cuales tuvieron que echar también pocos meses después. En ese mismo año, el Tetra les fue esquivo y en la Libertadores de1998, no ganaron ningún partido en Lima ante los equipos extranjeros y fueron eliminados en primera ronda una año después de jugar la final del mismo torneo. Luego echaron a Arrué y al técnico colombiano Chiqui García, en menos de un año 3 entrenadores.

Pensaron que la mala racha terminó con la llegada de Franco Navarro quien les hizo ganar el Clausura 1998, pero no contaban con la fuerza de este pequeño detalle que forma parte de la obtención de nuestro 22do. Título Nacional y que para la cólera de los que privilegian el poder del dinero sólo costó:
VEINTICINCO SOLES.

Es que a los CREMAS no nos compra nadie, ni una billetera poderosa, ni una empresa solvente, ni una familia adinerada…… nacimos del propio pueblo CREMA, ahí radica el éxito de nuestra institución y la fuerza vital que motiva a las nuevas generaciones a seguir el camino trazado por “LOLO”, a pesar de que la gran mayoría no lo vió jugar, pero lo reconoce como el IDOLO ETERNO.

¡DALE ALEGRIA….ALEGRIA A MI CORAZÓN………!
¡QUE LA COPA LIBERTADORES ES MI OBSESION…….!
¡YA VERÁS….QUE CUANDO DEMOS LA VUELTA VAS A LLORAR…….!

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3 Responses to “LA HISTORIA DE LA SAL”

  1. martin says:

    Solo un peruano es el peor enemigo de otro peruano. Que triste tu post.

  2. TU K-CHERO CREMA says:

    No hables huevadas. En ese equipo de los pavos eran titulares 7 jugadores no nacidos en el Perú.

  3. martin says:

    Ya, y eso lo convierte automáticamente en un equipo NO peruano…con esa lógica con razón estamos como estamos.

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